En este post voy a comentar la aplicación del modelo
TPACK dentro de la especialidad de administración y gestión. Las siglas del
modelo hacen referencia a los tres campos de conocimiento que un profesor debe
manejar en el desarrollo de su profesión: Technology
Pedagogy and Content Knowledge.
Como vemos en la imagen obviamente el profesor debe
tener los conocimientos propios de su disciplina (CK) como Derecho Mercantil, Laboral, contabilidad, marketing, etc.
Del mismo modo también son precisos los conocimientos pedagógicos (PK) que nos enseñan a gestionar el
aula, a comprender y optimizar el proceso de aprendizaje de los alumnos. Por
último y como novedad surge el conocimiento de la tecnología (TK), es decir, el uso de blogs, de
Twitter, de Skype y de otros software. Según el modelo TPACK no es suficiente
conocer estas tres áreas por separado, sino que es preciso dominar las
interrelaciones que surgen entre ellas:
· Conocimiento tecnológico pedagógico (TPK). Consiste en enfocar la
tecnología al proceso de aprendizaje del alumno. Además de saber qué es un
blog, debemos saber cómo utilizarlo para que los alumnos aprendan a través de
esta herramienta. No se trata de utilizar la tecnología porque sí, sino como un medio para motivar y facilitar el aprendizaje de los alumnos.
· Conocimiento tecnológico disciplinar (TCK). Utilización de herramientas
tecnológicas concretas de nuestra disciplina en las actividades didácticas. Por
ejemplo Contaplus, Facturaplus, PADRE.
· Conocimiento pedagógico disciplinar (PCK). En la docencia de nuestra disciplina destaca el “método del caso”, que fomenta la capacidad de razonamiento del estudiante, su pensamiento crítico y su implicación. Mediante este método se le da al alumno una serie de información (mediante un vídeo o un texto) sobre el caso de una empresa, y a partir de esa información el estudiante tiene que resolver una serie de cuestiones o actividades.
· Conocimiento tecnológico, pedagógico y disciplinar
(TPACK). Es el resultado de
combinar simultáneamente las tres áreas de conocimiento en la realización de
una actividad. Por ejemplo a través de una videoconferencia por Skype discutir
desde clase el “caso” de una empresa determinada con un trabajador de dicha
empresa.
La
tecnología está cambiado los hábitos y el modo de aprendizaje de los
adolescentes y por tanto seguir con un modelo educativo del siglo pasado no es
eficiente. La escuela se debe adaptar al actual contexto sociocultural,
y en lugar de estigmatizar el uso de las nuevas tecnologías en las aulas debemos
fomentar su buen uso enfocado a la actividad docente. La consecuencia de esto será
la potenciación del aprendizaje y de la creatividad de los alumnos, ya que su
uso genera en ellos una mayor implicación y motivación. Esto no implica que
debamos utilizar las TIC en las aulas sin motivo alguno. No empezamos por
twitter o el blog, sino por qué parte del currículo educativo queremos trabajar
y a partir de ahí buscamos una herramienta que permita hacer esa actividad de
un modo más dinámico, entretenido y fructífero.
Dentro de la disciplina de la administración y gestión,
será muy común que los alumnos utilicen para su futuro trabajo dentro de una empresa
las TIC. Por ello, la realización de actividades con bolígrafo y papel no le
van a ser tan útiles al estudiante cuando termine su formación profesional y
comience a trabajar en la empresa real. La función del docente también es la
enseñar a sus alumnos a utilizar adecuadamente las potentes herramientas
tecnológicas que se encuentran a su disposición. Los alumnos deben formarse en
las aulas con la tecnología y conocer su uso más allá de los chats y las redes
sociales. De este modo, cuando salgan al mundo laboral serán más capaces y
estarán preparados para enfrentarse a la realidad empresarial de un modo más
creativo y eficaz.