martes, 15 de octubre de 2013

“Cómo ser un buen profesor/ra sin parecerlo”


Al contrario de lo que sugiere el post de José Díaz Barahona, bajo mi opinión en educación lo importante no es sólo la esencia sino también la apariencia. ¿Por qué no mostrar a tus alumnos y compañeros el esfuerzo que supone ser un buen profesor? Quizá para algunos resulte incomodo ver que alguien disfruta y se apasiona por su profesión, sobre todo para aquellos que piensan que ser profesor es un modo de ganarse la vida y no de disfrutar de la vida.

Esta es una profesión que se va a desempeñar a lo largo de nuestra vida laboral y si no se realiza con una actitud positiva, con entusiasmo, no sólo va a suponer la desmotivación moral del propio docente sino también la de sus alumnos. Estos alumnos van a trasladar dicha desmotivación a su propio proceso de aprendizaje, lo cual generará un círculo vicioso con consecuencias negativas tanto para los alumnos como para la sociedad. Dentro de las aulas se encentra la sociedad del futuro y debemos forzarnos como docentes para intentar exprimir al máximo la creatividad e inteligencia de nuestros alumnos. Debemos predicar con el ejemplo y enseñar a todos que mostrar entusiasmo por aquello que te gusta no es algo de lo que avergonzarse. Una sociedad feliz y entusiasmada, es una sociedad que crece. Por tanto, mostremos el entusiasmo que esta profesión se merece.

No hay comentarios:

Publicar un comentario